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No te compares con nadie

Las comparaciones son odiosas

Por una pradera volaba un cuervo que se preguntaba ¿Porqué nací cuervo y no pez o león?
Una pantera que estaba descansando en la rama de un árbol lo escuchó y le dijo:                                     134838375.LSFXRK7G
-“Naciste cuervo y no otro animal porque la naturaleza es vieja y sabia”.
– “¿A qué te refieres?” preguntó el cuervo.

– “A que deberías estar agradecido por tu bello color negro y por tus alas poderosas que te permiten volar”.
El cuervo reflexionando un poco contestó:
-“¡Tienes mucha razón, nunca lo había pensado desde ese punto de vista!”

Desde ese día el cuervo dejó de compararse con los demás y vivió contento y orgulloso de ser un ave libre como el viento.
Autora: Mónica Esparza. Sigue leyendo Las comparaciones son odiosas

VIVO EN PLENITUD

Vivo EN PLENITUD cuando soy yo mismo, cuando me cuido, no sólo por fuera sino también por dentro,  buscando posibilidades para crecer, para mejorar.

Vivo EN PLENITUD  cuando soy capaz de vivir conforme a mis valores, sin dejarme influir por modas,  por  los criterios de los demás,  por el miedo a que no me acepten como soy por la necesidad de agradar. Sigue leyendo VIVO EN PLENITUD

Historia del Águila

El águila, es el ave que posee la mayor longevidad de su especie. Llega a vivir 70 años. Pero para llegar a esa edad, a los 40 años de vida tiene que tomar una seria decisión. A los 40 años, sus uñas curvas y flexibles, no consiguen agarrar a las presas de las que se alimenta. Su pico alargado y puntiagudo, también se curva apuntando contra el pecho. Sus alas, están envejecidas y pesadas y sus plumas gruesas. ¡Volar es ahora muy difícil! Entonces el águila, tiene sólo dos alternativas: morir o… enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 días.
Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y refugiarse en un nido, próximo a una pared donde no necesite volar. Entonces, apenas encuentra ese lugar, el águila comienza a golpear con su pico la pared, hasta conseguir arrancárselo. Apenas lo arranca, debe esperar a que nazca el nuevo pico con el cual después, va a arrancar sus viejas uñas. Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, prosigue arrancando sus viejas plumas. Y después de cinco meses, sale victoriosa para su famoso vuelo de renovación, y entonces dispone… de 30 años más.

Historia del águila, cuento autor desconocido…

A veces hay que parar, tomarse un tiempo de reflexión  volver al camino con energías renovadas.

La vida va trayendo cambios, y a veces esos cambios te desconciertan, te descolocan, te despistan.

Otras veces va cayendo en la monotonía, en la falta de estímulos,  se vuelve triste y gris.

Toca tomarse tiempo para afilar el pico, renovar las viejas uñas y dejar que renazcan las plumas con vida, brillo, fuerza…

Y desde ahí renacer, reencontrar el camino. Adaptarse a los nuevos vientos. Retomar el camino con las ideas más claras y las ideas más vivas. Recuperar la ilusión y volver a sentir mariposas en el estómago.

Y aquí estamos, listos para nuestro vuelo de renovación, preparados para el cambio,  con todo el tiempo por delante para hacer que se cumplan nuestros sueños .

¿Nos acompañas?

 

El perdón, llave de la libertad.

 

“El perdón es la llave a la acción y libertad”. Hannah Arendt

¡Qué trabajo nos cuesta perdonar! Y sin embargo el perdón nos libera.

Nos libera del daño recibido, nos libera de la rabia y del resentimiento, nos libera del recuerdo permanente del agravio.

Cuando no perdonamos el mayor daño nos lo estamos haciendo a nosotros mismos al ir acumulando una serie de emociones negativas que nos impiden crecer sanamente.

Y además no es práctico. Tu sufres, te recocomes, te enrabietas; y la otra persona ni se entera.

Si nos olvidamos de lo que ocurrió, de lo que nos hirió, podremos seguir nuestro camino dejando atrás una mala experiencia y no llevar sobre nuestros hombros permanentemete una carga que nos impide seguir adelante con las sombras de un suceso doloroso. Perdonar es poner el punto y final que nos permitirá pasar página.

Perdonar al otro y perdonarnos a nosotros mismos.

Y no olvidemos que también nosotros tendremos que ser perdonados.

Perdonar y olvidar. Y seguir caminando. Y seguir creciendo. Y dejar a un lado el rencor que nos impide llevar una vida en paz.

 

 

 

 

 

 

 

 

Metáfora de la carreta vacía

 

Alejandra caminaba con su padre cuando éste, de repente, se detuvo en una curva del camino. Después de un breve silencio le preguntó:- Además del cantar de los pájaros, ¿qué oyes Alejandra?

La niña paró, aguzando sus oídos. Después de unos segundos respondió:

– Papá, estoy oyendo el ruido de una carreta que se acerca.

– Muy bien – respondió su padre -. Tienes razón, se está acercando una carreta vacía.

Alejandra, asombrada, preguntó a su padre:

– ¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la has visto?

Entonces el padre respondió:

– Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por el ruido que hace. Cuanto más vacía está la carreta, mayor ruido hace.

Alejandra se convirtió en adulta y, siempre que veía una persona interrumpiendo una conversación y hablando demasiado de sí misma, de forma inoportuna o violenta, o presumiendo de lo que poseía, tenía la impresión de oír la voz de su padre diciendo:

– Cuanto más vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace.

Autor desconocido

Todos conocemos a alguien  que nunca deja de presumir de lo que posee o que habla siempre de sí misma. Nadie está más vacío que aquel que solamente está lleno de sí mismo.

Seamos humildes, reconozcamos lo que somos, lo que tenemos y agradezcámoslo. No nos vanagloriemos ni presumamos de ello, o correremos el riesgo de que nuestra carreta se vaya vaciando.

La Carreta vacía
La Carreta vacía