Archivo de la etiqueta: verse a uno mismo

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El silencio

Estamos rodeados de ruidos, ruidos fuera y dentro de nosotros y el silencio nos asusta, lo evitamos. Casi sin darnos cuenta sentimos la necesidad de rodearnos de ruidos.

Y si no obsérvate: ¿no enciendes la tele nada más llegar a casa? ¿No pones la radio en cuanto entras en el coche? si sales a hacer ejercicio ¿no te llevas tu música favorita? Sigue leyendo El silencio

No te compares con nadie

Las comparaciones son odiosas

Por una pradera volaba un cuervo que se preguntaba ¿Porqué nací cuervo y no pez o león?
Una pantera que estaba descansando en la rama de un árbol lo escuchó y le dijo:                                     134838375.LSFXRK7G
-“Naciste cuervo y no otro animal porque la naturaleza es vieja y sabia”.
– “¿A qué te refieres?” preguntó el cuervo.

– “A que deberías estar agradecido por tu bello color negro y por tus alas poderosas que te permiten volar”.
El cuervo reflexionando un poco contestó:
-“¡Tienes mucha razón, nunca lo había pensado desde ese punto de vista!”

Desde ese día el cuervo dejó de compararse con los demás y vivió contento y orgulloso de ser un ave libre como el viento.
Autora: Mónica Esparza. Sigue leyendo Las comparaciones son odiosas

Acéptate

10 pautas para sentirte bien contigo mismo.

Esta semana ha sido comentario común la actriz  Renee Zellweger, un sorprendente cambio físico ha sido la causa.

No voy a meterme en valorar razones, resultados ni siquiera mi opinión. Pero sí lanzo una invitación a la reflexión.

¿Cómo te ves?

Acéptate

¿Te aceptas? ¿Te quieres? Sigue leyendo 10 pautas para sentirte bien contigo mismo.

Metáfora de la carreta vacía

 

Alejandra caminaba con su padre cuando éste, de repente, se detuvo en una curva del camino. Después de un breve silencio le preguntó:- Además del cantar de los pájaros, ¿qué oyes Alejandra?

La niña paró, aguzando sus oídos. Después de unos segundos respondió:

– Papá, estoy oyendo el ruido de una carreta que se acerca.

– Muy bien – respondió su padre -. Tienes razón, se está acercando una carreta vacía.

Alejandra, asombrada, preguntó a su padre:

– ¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la has visto?

Entonces el padre respondió:

– Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por el ruido que hace. Cuanto más vacía está la carreta, mayor ruido hace.

Alejandra se convirtió en adulta y, siempre que veía una persona interrumpiendo una conversación y hablando demasiado de sí misma, de forma inoportuna o violenta, o presumiendo de lo que poseía, tenía la impresión de oír la voz de su padre diciendo:

– Cuanto más vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace.

Autor desconocido

Todos conocemos a alguien  que nunca deja de presumir de lo que posee o que habla siempre de sí misma. Nadie está más vacío que aquel que solamente está lleno de sí mismo.

Seamos humildes, reconozcamos lo que somos, lo que tenemos y agradezcámoslo. No nos vanagloriemos ni presumamos de ello, o correremos el riesgo de que nuestra carreta se vaya vaciando.

La Carreta vacía
La Carreta vacía

Controlando al enemigo

Solea el sol y se lleva los restos de sombra que ha dejado la noche. Los carros de caballos recogen, puerta por puerta, la basura. En el aire tiende la araña sus hilos de baba. 

El Tornillo camina las calles de Melo. En el pueblo lo tienen por loco. El lleva un espejo en la mano y se mira con el ceño fruncido. No quita los ojos del espejo.

– ¿Qué haces, Tornillo?

Aquí —dice—. Controlando al enemigo.

(Eduardo Galeano).

controlando al enemigo

 

¿Qué ves cuando te miras al espejo? ¿te gustas? ¿sonries o por el contrario sólo ves defectos?
¿Es real la imagen que ves?

Pues vamos a vernos con amor, vamos a querernos, vamos a aceptarnos, con nuestros defectos y con nuestras virtudes. Eso no quiere decir que tengamos que conformarnos con lo que no nos gusta, por supuesto lo que podamos cambiar, hay que hacerlo,lo que no, aprendamos a convivir con ello.

Tenemos que aprender a estar a gusto con nosotros mismo a querernos, a confiar en nosotros, a valorarnos, a respetarnos.

Así al mirarnos al espejo la imagen será la nuestra, una imagen querida y aceptada. No veremos al enemigo…